Menús de verano: cómo hacerlos con éxito

Por La Menorquina on 15 de noviembre, 2017

Aunque de manera más acentuada en unos países o regiones que en otros, en casi todos los lugares del mundo se produce un importante contraste entre las estaciones frías y las cálidas. En primavera y sobre todo en verano, hay muchas horas de luz, hace más calor y, a nivel de alimentación, nos apetecen platos más frescos y ligeros. Por este motivo, es importante que, cuando llegan los meses cálidos, cambiemos o, al menos, repensemos los platos de nuestra carta elaborando unos menús de verano específicos. 

 

Cómo adaptar con éxito la carta de restaurante al verano

Los meses de verano se identifican, por lo general, con periodos vacacionales y un cierto descenso del ritmo laboral. La gente sale más, se incrementan los viajes, las salidas y las excursiones de fin de semana y podríamos decir que el ocio se impone sobre las obligaciones. Pero este contexto para la hostelería implica, normalmente, más trabajo, puesto que se reciben más clientes y más variopintos, muchos de ellos turistas o visitantes ocasionales.

 

Descárgate el ebook gratis: Elaboración y diseño de la carta de restaurante

 

Por lo tanto, a la hora de elaborar menús de verano, además de hacerlos más ligeros y sencillos, también hay que tener en cuenta los posibles cambios en la clientela habitual.

Estos son nuestros consejos para elaborar los menús de verano de tu restaurante:

  1. Ofrece platos frescos, ligeros y sencillos. A la mayoría de clientes, en verano no les apetece comer platos muy calóricos y contundentes. Por lo tanto, nuestro primer consejo es adaptarnos a sus gustos y ofrecerles ensaladas, platos con la verdura como ingrediente principal y propuestas sencillas, como carnes y pescados a la plancha. Las salsas y los platos de cuchara más elaborados es mejor dejarlos para cuando llegue el frío.
  2. Incluye alimentos típicos de temporada. El término temporalidad está de moda en hostelería y es muy apreciado. Y todavía más si nuestra clientela en verano está compuesta mayoritariamente por turistas o visitantes ocasionales.
  3. Adapta los menús degustación al nuevo clima. Si ofreces habitualmente menús degustación, no tienes por qué dejar de ofertarlos, pero posiblemente tendrás que adaptarlos a las nuevas condiciones climáticas para que sean más apetecibles para los clientes. Por ejemplo, puedes servir raciones más pequeñas, pero en contrapartida, con una mayor variedad de sabores incorporando cítricos, frutas variadas, verduras u hortalizas.
  4.  Potenciar los postres fríos. No se trata de quitarle importancia a los postres en verano, que en cualquier época del año es un elemento muy apreciado y valorado por la mayoría de comensales, sino de priorizar propuestas refrescantes como los sorbetes o los helados.
  5. Cambiar el diseño de las cartas. También puede resultar interesante modificar algunos aspectos del diseño de las cartas habituales de nuestro restaurante, para darles un tono más desenfadado, ligero y refrescante, con un mayor uso de fotos o dibujos o incorporando colores más claros y luminosos.

menus de verano.jpg

En resumen, el cambio de estación puede suponer una gran oportunidad para renovar nuestra carta y, de esta forma, seducir a los nuevos clientes y evitar que los habituales puedan llegar a aburrirse con los platos de siempre.

 

New Call-to-action

Volver a la home