Tres buenas razones para tener una carta de postres

Por La Menorquina on 2 de octubre, 2015

carta de postres

Tener una carta de postres es siempre una buena idea. Son numerosas las ventajas que aconsejan complementar la oferta culinaria ofreciendo una cuidada y atractiva carta de postres.

  

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Eso sí, siempre y cuando esté especialmente diseñada para que encaje a la perfección con nuestro concepto de negocio. Será importante conseguir una integración en lo que respecta al estilo de la carta, buscando un diseño personal, haciendo una selección de los postres incluidos en la misma, sin descuidar la elección de nombres sugerentes.

Se trata, en suma, de conseguir que la carta sea un valor añadido que tenga su peso específico y cumpla su doble función. Por un lado, la de poner el broche de oro a la comida o cena y, por otro, la de aumentar la rentabilidad del negocio.

Principales razones para tener una carta de postres

Veamos más detenidamente algunas de las principales razones que aconsejan tener una carta de postres:

  1. Orientación al cliente: Tener una carta de postres es una clara demostración de que el cliente es importante. De que, en suma, la satisfacción del cliente es una prioridad en nuestro restaurante. Por un lado, buscamos complacerlo, entendiendo que el cliente va al restaurante a pasar un rato tranquilo, no a preocuparse por lo que va a querer de postre con antelación, y de si va a quererlo. Tampoco es cómodo estar escuchando los postres que canta el camarero de viva voz, sin poder saber cuál es el aspecto de cada uno de los postres. Estas son razones por las que las cartas son tan populares, incluyendo la de las tapas, vinos o la de postres.

  2. Anima a consumir: Si el momento del postre no se traduce en una propuesta apetecible, con forma de una atractiva carta,muchos comensales renunciarán a él y nosotros estaremos perdiendo la oportunidad de aumentar la cifra de negocio. No se trata de ofrecer una oferta excesiva, sino bien seleccionada para satisfacer todos los gustos. Es importante variar los sabores a lo largo del año, no solo para complacer paladares distintos, sino también para sorprender e ir valorando distintas opciones en función del éxito que tengan. Con el uso de elementos gráficos con bonitas fotografías de los postres y un diseño que se adapte al concepto de negocio y nuestro target despertaremos el apetito en los clientes. Con ello, además, estaremos aumentando el tiquet medio, pues los indecisos pueden sucumbir más fácilmente a tan tentadoras propuestas, sobre todo si incluimos mini postres.

  3. La carta de postres distingue: En efecto, cuando se diseña de forma conveniente, la carta de postres es un factor de diferenciación, un factor clave para lograr la satisfacción del cliente. Si damos protagonismo al postre y ofrecemos una carta que responda al gusto de nuestros clientes, estamos sugiriendo que la experiencia gastronómica completa de nuestro restaurante vale la pena. Motivamos a considerar el postre como un elemento importante de la comida. Al margen del tipo de restaurante de que se trate, ofrecer buenos postres es un signo de distinción en cuanto a calidad. No se trata solo de ofrecer una imagen exclusiva, sino de dar un buen servicio. El estilo de los postre será el que subraye la personalidad del restaurante. 

 

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