TÉCNICAS PARA EMPLATAR

Por La Menorquina on 7 de julio, 2016

La presentación de los platos en nuestro restaurante dice mucho sobre nuestro establecimiento. Por ese motivo, es esencial que nuestras elaboraciones tengan un buen aspecto y agraden al comensal sólo con verlos, además de que la calidad y el sabor sea exquisito. 

En este post te explicaremos algunas técnicas para emplatar que puedes realizar en tu restaurante, consiguiendo que los clientes se sorprendan y vuelvan a visitarte. 

emplatar

Para conseguir nuestro objetivo, sorprender al comensal con nuestras creaciones, también deberemos elegir la base donde se sostiene el postre: la vajilla. Hay múltiples formas que podemos utilizar: circular, rectangular, cuadrada o incluso otras formas más creativas como en triángulo. En segundo lugar, el color: negro, mate, transparente, brillante, estampado, oscura, de porcelana, etc. Lo más importante es elegir la vajilla que haga contraste con nuestro producto, es decir, no utilizar salsas claras en platos claros, ya que obviamente no resaltaría. 

 

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Técnicas para emplatar tus platos

Emplatado simétrico: se trata de colocar las partes del plato de manera proporcional, que haya un equilibrio bilateral entre todos los elementos. Igualdad de peso para transmitir orden, armonía y simetría. 

Emplatado central o con epicentro: el foco de atención es el centro del plato. Todos los elementos parten del mismo sitio situándolos de forma circular, además es conveniente que haya algún elemento con más altura para provocar el efecto de un volcán. 

Emplatado asimétrico: en esta ocasión, el plato se divide en dos partes pero una con más elementos que la otra. También se utilizan platos más grandes y con elementos de altura. La coherencia es muy importante para que el producto no pase desapercibido.  

Emplatado rítmico: es la repetición de elemento principales por toda la vajilla y de otros menos importante. Es una técnica que provoca que el plato sea más llamativo. Es muy recomandable utilizarlo en las elaboraciones para postres. 

Emplatado en escala: mismos elementos pero con distinos tamaños repartidos por el plato de forma proporcional. 

Emplatado oblicuo: todo gira entorno al punto central con distintos elementos que crean una forma ovalada. El efecto es de dinamismo.  

Emplatado en cuadrado: se trata de establecer elementos cuadrados o rectangulares creando un cuadrado más grande. 

Emplatado triangular o piramidal: en esta ocasión, los elementos se colocan formando un triángulo. Es importante que hayan elementos con altura para provocar el efecto pirámide. 

Con estas técnicas se puede conseguir que un producto sencillo se convierta en sofisticado. Hay que saber qué emplatado es el que mejor encaja con nuestro elemento principal y, además, incorporar otros elementos para acompañarlo como, por ejemplo, salsas, frutas, cremas, mousses, frutos secos, etc. que casen con el postre y que haya concordancia entre todos los elementos. 

 

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