Tarta de Santiago: el postre más tradicional de la cocina gallega

Por La Menorquina on 29 de marzo, 2016

¿Es posible unir en un mismo producto gastronómico belleza, estética, tradición, valor nutritivo, magnífico sabor y extraordinaria textura? Pues rotundamente sí y, además, al no llevar harina en su composición es apta para celíacos. Nos referimos a la sin igual Tarta de Santiago, un referente de la cocina tradicional gallega.

Inconfundible por la Cruz de Santiago, normalmente de azúcar glas, representada justo en el centro de su superficie, ocupando una buena parte de la misma, la tarta de Santiago, con sus almendras pulverizadas y mezcladas con huevo y azúcar a partes iguales es, hoy en día, conocida y admirada en todo el mundo.

Habitual de las cartas de muchísimos restaurantes, obviamente por su gran aceptación y amplia demanda, esta tarta hace mucho tiempo que cruzó las fronteras de Santiago de Compostela y de Galicia, para deleitar como postre de categoría a comensales ya no solo españoles, sino de otros muchos países del mundo donde se la suele conocer como St. James Tart.

tarta santiago

La almendra: un lujo en la Edad Media

El origen de este postre tradicional se remonta a la Edad Media. Aunque probablemente pocos fueron los afortunados que, en aquella época, pudieron llegar a probarla puesto que la carestía de su ingrediente principal, la almendra, la convertía en un lujo reservado a las clases más adineradas y poderosas.

La primera noticia que se tiene del uso de este bizcocho de almendra, al que hoy conocemos como Tarta de Santiago, procede del año 1577, aunque por aquel entonces se la conocía como "torta real". Las primeras recetas de este postre proceden de apuntes de Luis Bartolomé de Leybar y datan del año 1838 bajo el epígrafe de "Tarta de Almendra".

Una receta registrada

La Tarta de Santiago entró en el registro de Indicación Geográfica Protegida el 3 de marzo de 2006, donde se especifican todas las características de la receta original. La auténtica receta de la tarta de Santiago se compone de almendras, azúcar y huevos y no lleva harina.

Para ser fiel a la receta original, la almendra debe representar al menos un 33% del peso de la tarta y debe ser de una de estas variedades mediterráneas: «Comuna», «Mallorca», «Marcona», «Mollar», «Largueta» o «Planeta». El azúcar también debe suponer como mínimo un 33% del peso de la tarta y los huevos un 25%. Además, para ser considerada una auténtica Tarta de Santiago debe tener forma redonda y la silueta de la Cruz de Santiago en la superficie dibujada con azúcar glas. La textura ha de ser esponjosa y granulada, con el sabor típico a almendra y de color dorado al corte. El aroma característico de esta tarta es una mezcla equilibrada entre la almendra y el huevo.

Además, la tarta de Santiago se puede aromatizar con algunos ingredientes como ralladura de limón, orujo, vino dulce, brandy o canela. 

 

Volver a la home