Platos decorados: aprende las principales técnicas

Por La Menorquina on 23 de septiembre, 2016

La presentación de un plato es el paso final, pero no por ello menos importante sino más bien al contrario, del producto final de un restaurante. Se trata de la forma cómo el cliente va a recibir nuestra creación culinaria. Y de su correcta armonía y valor dependerá, sumado obviamente a la calidad de los ingredientes y su preparación, el nivel de satisfacción que, finalmente, acabará alcanzado cada una de las personas que visiten nuestro local de hostelería

platos decorados

 

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La disposición de los ingredientes: una cuestión fundamental

La forma como coloquemos los distintos ingredientes que configuran un plato, lo que se conoce como emplatado, va a determinar la decoración básica del mismo. Existen varios estilos de decoración posibles, más todas las opciones surgidas de nuestra propia imaginación. Pero sea cual sea la opción de emplatado que escojamos, esta debe caracterizarse por ser armónica, atractiva y estéticamente correcta.

Los distintos estilos de emplatado

  • Estilo tradicional. Los distintos elementos del plato: vegetales, salsa, ingredientes principales o féculas se colocan como si se tratase de un reloj. 
  • Estilo no tradicional.  Existen múltiples posibilidades, sin otros límites que nuestra imaginación, costumbre o gusto personal: estructurado o centrado (los distintos elementos se unen formando un conjunto, lo que permite jugar con la altura y el volumen), disperso (los diversos ingredientes se integran por todo el plato para que luzcan también por separado, apreciándose texturas y técnicas).

 

Las salsas como elemento decorativo

Además de como elemento estrictamente culinario, las salsas también sirven para adornar un plato, básicamente de dos formas distintas:

  • Realizando directamente dibujos básicos, como líneas y otras formas geométricas.
  • Utilizando plantillas para realizar creaciones mucho más elaboradas. Para ello se coge una plantilla con el dibujo que queramos y se pinta encima con algún tipo de salsa (por ejemplo, salsa negra de calamar o salsa de tomate). A continuación retiramos la plantilla y el dibujo queda grabado.
  • Espolvoreando. Una alternativa a pintar el plato es espolvorarlo con alguna salsa. Normalmente se utiliza para ello un colador, con lo que se consigue que el polvo caiga de una forma uniforme.

 

Uso de las guarniciones para decorar platos

Si queremos añadir un plus extra de sofisticación en la decoración de nuestros platos, podemos usar las guarniciones como elemento decorativo. Las opciones son infinitas, por lo que citamos únicamente tres a modo de ejemplo:

  • Champiñones estriados. Se corta la cabeza del champiñón desde el centro a las bordes formando asteriscos y otras figuras geométricas.
  • Serpentinas de rábanos. Tomamos un rábano y le hacemos unos cortes muy seguidos a lo largo, sin llegar a la base para que no se desprendan. Luego los abrimos con cuidado y conseguiremos unos divertidos rabanitos en forma de serpentina o resorte.
  • Crisantemos de cebolla. Se corta la cebolla pero sin llegar al centro de la base, de modo que ambas mitades no se separen. Luego se continúan haciendo más cortes de igual manera y, con mucha suavidad, se abre la cebolla para que se formen los pétalos. Para que estos se abran, es necesario sumergirlos durante una hora en agua helada.

La decoración atractiva y original de un plato es una de los puntos que, sumado a otros muchos factores (calidad de la comida, óptimo servicio, excelente mobiliario y decoración del local...), pueden hacer que un restaurante se diferencie de la competencia, subiéndose así al carro del éxito. 

 

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