PLAN DE NEGOCIO DE UN RESTAURANTE: CÓMO FORMAR EL EQUIPO PARA QUE VENDA MÁS POSTRES

Por La Menorquina on 9 de agosto, 2016

El equipo de un restaurante, en especial el que entra en contacto con el cliente, es el mejor recurso que disponemos para vender ya que es el único capaz de interactuar y comunicar con el cliente.

plan de negocio restaurante

Para extraer el máximo de nuestro plan de negocio de un restaurante y del equipo es necesario que se realice un trabajo previo de formación específico para añadir competencias comerciales a los encargados de vender más a los clientes. En este artículo vamos proponer el contenido a impartir para vender más postres y de las ventas en general. 

La venta debe seguir unas pautas y procesos planificados de forma que cuando se implementen nos aseguremos que por un lado se está dando servicio y satisfacción al cliente y por otro estamos consiguiendo vender más. Solo vender más podría tener algunos efectos secundarios como sobrepasar las expectativas de gasto del cliente o someterle a cierta presión comercial que pudiera incomodarle. Por esta razón para conseguir ambos resultados (más satisfacción del cliente y más ventas) hay que trabajar correctamente las competencias comerciales de nuestro equipo y esto se hace a través de la formación.

 

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Contenido para aumentar la venta de postres

Contenidos de ventas: Son todos aquellos aspectos o contenidos de la formación que son necesarios para vender no solo postres sino toda la oferta del restaurante. 

1. Repaso de los básicos de atención al cliente. Crear un ambiente propicio de empatía y comunicación con el cliente con el objetivo que el cliente se sienta a gusto y receptivo. Algunos de estos puntos importante a tomar en cuenta: 

  • Actitud de servicio y objetivos de la atención al cliente.
  • Imagen y presentación personal.
  • Proceso básico de servicio.
  • Comunicación con el cliente: verbal y no verbal.
  • Gestión de quejas e imprevistos.

2. Actitud comercial. Para ser un buen vendedor hay que ser proactivo, es decir querer serlo, crear oportunidades y escenarios de venta y entrar en un proceso interactivo de venta con los clientes. En ningún caso la actitud comercial es esperar (actitud pasiva) a que las cosas sucedan porque pensamos que los clientes van a pedir postres solo porque les entregamos una carta de postres. Para despertar la actitud comercial es importante que el equipo entienda y comparta qué:

  1. Que vender forma parte de las tareas del servicio y que por tanto un profesional completo debe ser vendedor.
  2. Que vender es una técnica y no un arte o una habilidad innata, así que se puede aprender.
  3. Vender es divertido, pues es un reto y un objetivo. Una vez se dominan las técnicas de ventas se alcanza cierto nivel de influencia sobre los clientes.
  4. Vender a personas que ya quieren comprar o consumir es bastante fácil, pues para esto han entrado en el restaurante. 
  5. Vender es como ser actor, pues en restauración la venta se basa en un guion preestablecido en el cual se definen los productos a vender, los momentos de venta y  los argumentos comerciales a utilizar.
  6. Vender tiene recompensas: por un lado constatar que los clientes quedan satisfechos con lo que se les recomienda, por otro lado ver que la tarea comercial genera beneficios al negocio y finalmente si existe una política de incentivos esto revierte en los vendedores como recompensa personal y de equipo por los logros comerciales.
  7. Estar entusiasmados con el producto que se vende. Si nos encantan los postres que vendemos transmitiremos este entusiasmo a los clientes y nuestras palabras junto con nuestra emotividad les ayudará a decidirse por nuestras sugerencias. Para ello el equipo tiene que haber probado los postres.

Si el equipo asume estos siete puntos se sentirá motivado para vender y empezará a tener una actitud comercial.

 

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