Los 7 tipos de clientes que nos podemos encontrar en un restaurante

Por La Menorquina on 4 de enero, 2017

Ya hemos hablado en posts anteriores que la atención al cliente es una cuestión fundamental para la buena marcha de un restaurante, puesto que éstos, lejos de conformarse con una comida y bebida de calidad, exigen tener una experiencia, como mínimo, agradable. Y ésta no es posible si nuestros clientes no se sienten bien tratados y atendidos.Pero existe un problema añadido. No todos los clientes son iguales y a cada uno le gusta que le traten de una determinada manera. Lo que puede ser una atención atenta para un determinado tipo de cliente, es probable que resulte apabullante (e incluso molesta) para otros. Por eso es muy importante conocer los distintos tipos de clientes existentes y cuál es la mejor forma de tratar a cada uno de ellos.

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¿Cuáles son los tipos del clientes más típicos de un restaurante?

A continuación, te presentamos los 7 tipos siguientes que, en nuestra opinión, son más significativos y representativos del amplio abanico existente, así como algunos consejos sobre cómo tratar a cada uno:

  1. El cliente indiferente. Cuando come fuera de casa, este tipo de persona le da mayor importancia al hecho de pasar una agradable velada con sus familiares y amigos que a lo que le puedan llegar a ofrecer en el restaurante. ¿Cómo tratarlo? Lo mejor es dejarlo bastante a su aire (por supuesto con unos mínimos niveles de atención) para que pueda disfrutar tranquilo de la conversación con sus allegados.
  2. El líder. Lleva la voz cantante en la mesa, pide por todos y tiende a ser el protagonista del grupo. ¿Cómo tratarlo? Debes ser atento con él, manteniendo en todo momento un contacto visual, ya que es frecuente que pida cosas para el resto del grupo y haga preguntas. Eso sí, al mismo tiempo intenta mantenerte en un segundo plano para no robarle el protagonismo, lo que podría llegar a molestarle.
  3. El indeciso. Es un tipo de cliente muy frecuente. Duda por todo y le cuesta horrores decidirse. ¿Cómo tratarlo? Lógicamente, facilitándole su elección con recomendaciones claras y precisas. Eso sí, sin que se sienta agobiado, ya que este tipo de personas indecisas, muchas veces son también bastante tímidas.
  4. El desconfiado. Este cliente de restaurante no es tan frecuente de encontrar, pero existe. Suele mostrarse reticente ante las recomendaciones del camarero y escéptico ante la calidad de las preparaciones y los ingredientes. ¿Cómo tratarlo? Es un cliente difícil de tratar, por lo que tenemos que utilizar todos nuestros conocimientos y poder de persuasión para tratar de convencerle de que ha acertado eligiéndonos para ir a comer.
  5. El inconformista. Es, sin lugar a dudas, el tipo de cliente más difícil. Casi siempre ve alguna pega y, además, las comenta con el resto de comensales y con el camarero. ¡Y algunas veces hasta con los clientes de otras mesas! ¿Cómo tratarlo? Ante todo mucha paciencia y también máxima cordialidad y atención. De esta forma, poco a poco nos iremos ganando su confianza.
  6. El extrovertido. En principio es un cliente positivo por varias razones: le gusta conversar con todo el mundo por lo que anima las veladas y no tiene ningún problema en exponer tanto lo que le gusta como lo que no a los camareros, cocineros o jefe de mesa, por lo que siempre se puede aprender de él. Su carácter locuaz, lo convierte en una persona idónea para recomendarnos y convertirse en un embajador de nuestro local. Sin embargo, el reverso de la moneda es que todo esto vale para los aspectos que él considera negativos de nuestro local, por lo que no tendrá ningún miramiento en hacernos, llegado el caso, mala publicidad. ¿Cómo tratarlo? A este tipo de clientes nos interesa mucho tenerlo de nuestro lado, por lo que debemos darle conversación, responderle con argumentos de peso y conseguir una confianza mutua.
  7. El foodie. Se trata de una nueva tipología de cliente en clara línea ascendente. La principal característica de estas personas es que les gusta aprender y recibir información. En el restaurante no pararán de preguntar al personal sobre alimentos, técnicas culinarias y hasta aspectos relativos a la gestión del negocio. ¿Cómo tratarlo? Tratando de contestar a todas y cada una de sus preguntas (lo que ha veces cuesta). La parte buena es que suelen ser personas fáciles de contentar y muy agradecidas.
Espero que esta clasificación, por otro lado meramente orientativa, te sirva para mejorar la experiencia del cliente de tu restaurante y te ayude a salir airoso de situaciones difíciles y embarazosas.

 

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