Iluminación de cocinas: cómo combinar eficiencia y estilo

Por La Menorquina on 24 de mayo, 2016

En una cocina, tanto en la de un bar, restaurante u hotel, la luz es un cuestión clave para poder trabajar y disfrutar de la misma con las máximas garantías de seguridad y comodidad. Tampoco se pude olvidar la cuestión estética, ya que no es lo mismo estar entre fogones en un lugar poco agraciado o vulgar que en un entorno con estilo.

 

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Claves para lograr la iluminación ideal de tu cocina

  • Combinar luz natural con artificial. Siempre que se pueda es interesante y funcional combinar la luz artificial con la natural. Para ello hay que planear la distribución de manera que no entorpezca ni dificulte la luz procedente de balcones, ventanas o ventanales.
  • Utilizar focos. Como norma general, lo ideal es distribuir focos por toda la cocina para conseguir una iluminación uniforme y natural, sin destellos que puedan resultar molestos y hasta peligrosos. Los expertos en iluminación recomiendan colocar un foco por cada metro cuadrado (o alguno más en el caso de que los techos sean muy altos).
  • Iluminar suficientemente todas las zonas. La cocina es un lugar donde, por desgracia, se pueden producir accidentes: cortes, quemaduras, golpes. La mejor forma de evitarlos, o minimizar sus consecuencias, es asegurarse de que cada una de la zonas por separado estén bien iluminadas: trabajo, cocción, fregadera. Incluso el interior de los armarios y cajones deben estar bien iluminados por dos razones: facilitar el guardar y encontrar rápidamente los utensilios y ganar en seguridad, evitando cortes accidentales con cuchillos o tijeras, por ejemplo.
  • Crear un área de trabajo segura. Al margen de que todos los espacios estén suficientemente iluminados, es importante que la zona donde se manipulen los alimentos, al ser la más propensa a que ocurran accidentes, disponga de un iluminación extra de seguridad.
  • Colocar algún punto de luz decorativo. Por ejemplo, luces pequeñas direccionales son perfectas para destacar pequeños objetos o iluminar el interior de una vitrina.
  • Iluminar las columnas. Muchas cocinas tienen columnas extraíbles con estantes porque resultan muy útiles para tener los alimentos a mano. Pero podemos hacer subir muchos puntos su estética y practicidad si se le instala una barra de iluminación.
  • Materiales que ayudan en la iluminación. Por último, es importante utilizar un tipo de materiales que aumenten la luminosidad y multipliquen el efecto de la luz. Los más efectivos son los lacados blancos, el cristal y el acero. En todo caso, siempre hay que colocar la luz de manera que se eviten los deslumbramientos.  

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En conclusión, la luz de nuestra cocina debe ser suficiente, uniforme y distribuida por zonas, enfocando especialmente a la encimera y a la isla o zona de trabajo donde se manipulan los alimentos. Por otro lado, los materiales deben ayudar a la multiplicación y distribución de la luz (tanto artificial como natural), evitando los molestos y peligrosos reflejos. Los focos son muy prácticos, pero siempre hay que buscar detalles en la iluminación (como luces en las columnas o sobre las vitrinas) que aporten estilo al espacio y añadan confort. 

 

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