Consejos para el maridaje de vinos y postres

Por La Menorquina on 24 de diciembre, 2015

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El maridaje de vinos y postres es una original manera de acompañar los postres de tu restaurante además de mejorar la experiencia del cliente, diferenciarnos de la competencia y aumentar la rentabilidad. 

Su implementación puede llevarse a cabo mediante técnicas de venta sugerida o, por qué no, también incluyéndolos en la carta del restaurante conjuntamente con los postres. Tendremos la oportunidad de aumentar el ticket medio y de poder superar las expectativas del cliente.

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Algunas ideas para un buen planteamiento

Incluir el maridaje de vinos y postres no es tan sencillo como puede parecer, sobre todo porque se precisa de una mínima formación para que éste sea eficaz.

Os dejamos algunos consejos orientativos que nos ayudarán a plantear de una forma adecuada esta opción en nuestro restaurante: 

  • Ofrecer postres y vinos de calidad: La sugerencia de incluir el maridaje de postres y vinos implica dar un servicio distinguido que se caracteriza por su calidad. Por lo tanto, es necesario ser coherentes con ello y ofrecer postres cuidados y buenos vinos. En ambos casos se pueden diferenciar dedicándoles cartas propias para concederles el protagonismo que merecen.
  • Conocer es un plus: Ser un entendido en vinos hace más atractiva la sugerencia para el cliente, sobre todo si se realiza a través del up-selling, así pues, la formación del personal es imprescindible. Cuantos más sean sus conocimientos más éxito tendrán sus intentos de up-selling.
  • La experiencia es un grado: Además de saber de vinos hay que conocer cómo casan con nuestros postres. Para ello tendremos en cuenta factores como la elaboración, la temperatura, los ingredientes, la textura y los sabores o, por ejemplo, el nivel de azúcar o el de su acidez. Sin duda, probarlo ayudará a poder aconsejar mejor al cliente. 
  • Contar con alternativas: A la hora de ofrecer un vino para acompañar al postre será importante poder proponer varias alternativas y saber explicar las diferencias entre ellas. Bastará con tener una cierta variedad en características y precios para facilitar la elección y permitir variaciones en diferentes ocasiones.
  • Buscar la rentabilidad: Ofrecer variedad puede ayudarnos a vender más, pero también puede ocurrir lo contario. Intentemos encontrar el equilibrio ofreciendo las opciones más rentables, destacándolas especialmente o incluyéndolas como primera sugerencia en tu carta. 
  • Coherencia con el concepto: Aunque maridar vinos con postres es un signo de distinción, no tiene por qué ser sinónimo de lujo. El objetivo no es ofrecer una imagen exclusiva, si no ser coherente con el concepto de negocio. Por lo tanto, aprovechemos para que las sugerencias también hagan un guiño a la identidad. Conseguiremos mejorar la imagen y diferenciarnos.
  • Elemento de marketing: Ofrecer gratuitamente un vino que maride con el postre puede ser una original manera de sorprender y premiar a los mejores clientes. El gasto que suponga puede considerarse una inversión para la fidelización.

Vinos para maridajes de postres 

Y si, finalmente, te has decantado por esta idea, a continuación te explicamos algunas sugerencias de vinos para maridar con los postres. 

  • La intensidad del color: como regla general tendremos en cuenta el color del postre, ya que mientras más oscuro sea éste, más apagado debe ser el vino, así conseguiremos una combinación ideal. 
  • La acidez del vino: En principio, se elegirán vinos con un punto de acidez que le aporte frescura en boca y así evitar que el postre sea empalagoso. 
  • Vinos blancos: si la base de tu postre es de mantequilla, natillas o que resalte el sabor a vainilla, éste es el vino más adecuado para tu postre. En cambio,si predomina la fruta o la canela casaría mejor un vino rosado. 
  • Vino tinto: Si el protagonista de tu postre es el chocolate podemos elegir el vino tinto para enriquecer más el paladar. 
  • Vino de hielo: se trata de un vino dulce que bien puede ocupar el lugar del postre, si así se requiere o, también, será un acompañante ideal para un pastel de manzana. 
  • Vinos espumeantes: el cava o el champagne son ideales para combinar cualquier postre desde frutas naturales o hasta con las tartas más elaboradas. 

 

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