Cómo mejorar la rentabilidad de un restaurante

Por La Menorquina on 3 de octubre, 2015

rentabilidad de un restaurante

Mejorar la gestión de un restaurante es mejorar su rentabilidad, aunque este enunciado, en la práctica, no nos ayuda demasiado a la hora de planificar cambios que nos ayuden a rentabilizar el negocio.

A la hora de actuar, el quid de la cuestión no es otra que encontrar el plan idóneo para cada negocio con el fin de hacer modificaciones o de llevar a cabo determinadas iniciativas que consigan un mejor funcionamiento y, en definitiva, se traduzcan en rentabilidad para el restaurante.

La importancia de la formación

La formación es un elemento clave para mejorar la gestión del restaurante. Sin ella, salvo excepciones que merecerían un análisis a parte, será muy complicado sobrevivir y, con mayor motivo, obtener rentabilidad. Idealmente, sin embargo, las lógicas aspiraciones del dueño de un restaurante son lograr una rentabilidad creciente. 

La formación del personal del restaurante a todos los niveles, incluyendo los distintos roles, desde el personal de sala, cocineros hasta los mismos gerentes, es esencial si se busca una tabla de salvación que proporcione soluciones fiables y duraderas, que marquen un antes y un después.

Las claves del éxito para mejorar la rentabilidad de un restaurante

¿Pero, por qué es tan importante formarse? Básicamente, sin formación no hay conocimiento, y si desconocemos qué hemos de mejorar no vamos a encontrar esos puntos débiles que hay que subsanar. Entre otros, la falta de diferenciación, conocer a la clientela y buscar cómo satisfacer sus demandas, la ubicación, la decoración o, por ejemplo, hacer una adecuada estrategia de marketing y comunicación online y offline.

Las claves del éxito no responden a una fórmula universal. Para conseguir un negocio que marche, esa rentabilidad que no es sino la consecuencia de una buena gestión, habremos de dar respuesta a cuestiones como las apuntadas, y siempre adaptándolas a cada caso concreto.

Veamos algunas de las medidas prácticas que podemos aplicar a la hora de gestionar nuestro restaurante para que sea más rentable:

  • Rediseñar el menú y la carta: El objetivo es diseñar un menú que resulte atractivo y satisfactorio sin excedernos en la cantidad de las raciones, buscando tenga un precio competitivo y al tiempo resulte rentable para el negocio. También nos beneficiará una carta sin demasiados platos para controlar materias primas, reducir costes de personal y concentrarnos en la excelencia de nuestra oferta culinaria. También nos ayudará ofrecer unas cuidadas cartas de vinos y de postres.
  • Mejorar la organización: Estar más organizados a distintos niveles se traducirá en una mayor rentabilidad. Centrémonos en la coordinación del personal a la hora de ofrecer un servicio, en el control de pedidos y ritmo de consumo de materias primas o, por ejemplo, en formar a los trabajadores también en otros puestos para poder responder ante imprevistos y fomentar la cohesión del equipo.
  • Mejorar la administración: No olvidemos que un restaurante ante todo es un negocio, y que por lo tanto su verdadero propósito es obtener clientes satisfechos que nos permitan obtener rentabilidad. Una buena administración nos permitirá tener empleados pagados puntualmente, que además puedan recibir incentivos, estar al día con los proveedores, hacer inversiones que nos permitan crecer y, en definitiva, ser más rentables.
  • Mejorar el servicio: Invertir en buenas materias primas, cuidar el detalle, ofrecer un servicio y comidas más orientadas al target e introducir novedades que sorprendan al cliente son diferentes maneras que tenemos a nuestro alcance para ofrecer un mejor servicio. También es fundamental dedicar parte de los beneficios a la formación de nuestro personal mediante la realización de cursos o buscando el asesoramiento de un profesional que domine la materia (manipulación de alimentos, atención al cliente, cocina, etc.) nos ayudará a ser más eficientes y ello acabará redundando en una mayor rentabilidad.

El fin último de este proceso de estrategia y planificación que resultan tan necesarios para mejorar la rentabilidad es la satisfacción del cliente, la demostración de que tenemos un buen servicio y una comida de calidad y, a su vez, la mejor publicidad que puede tener un restaurante. Porque un cliente satisfecho, en efecto, es un cliente que muy probablemente no dudará en recomendarnos, y que además está a un paso de ser un cliente fidelizado.

 

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