Cómo congelar alimentos correctamente

Por La Menorquina on 12 de enero, 2016

Nos puede parecer que congelar alimentos es un proceso sencillo que no tiene más secretos que introducir los productos ya sean éstos congelados o frescos, en el interior de una cámara frigorífica.

congelar_alimentos

Ebook gratuito:  Conservación de los alimentos

Lo cierto es que se deben guardar ciertas precauciones para que los comestibles no pierdan ni su calidad ni sus propiedades organolépticas. No olvidemos que durante este proceso se forman cristales de hielo en el interior del alimento lo que provoca una ruptura de la estructura proteica del mismo. De ahí la importancia de que este enfriamiento se haga correctamente:

  • La congelación del producto debe hacerse con la mayor brevedad posible, pues si se produce de forma lenta el tamaño de los cristales de hielo será mucho mayor conllevando un daño superior sobre el alimento, y por tanto la pérdida de algunas de sus cualidades.

  • No se debe congelar a una temperatura muy elevada, sino emplearse la mínima temperatura posible para evitar la proliferación de microorganismos.

  • El alimento debe estar protegido mediante bolsas de congelación u otros materiales como film específico o papeles opacos de congelación, para que la superficie no sufra quemaduras provocadas por la alta temperatura y aparezcan zonas oscurecidas debido a los cambios en la concentración de pigmentos.

  • Hay que procurar no romper la cadena de frío, de modo que si se adquieren alimentos congelados debe hacerse al final de la compra, y emplearse para su transporte bolsas térmicas, ya que son capaces de mantener el frío del producto hasta que éste sea introducido en el congelador. En caso de producirse alteraciones bruscas en la temperatura, las bacterias podrían proliferar rápidamente. Si observamos una capa de hielo alrededor del producto, es síntoma de una mala conservación durante la compra o transporte.

  • Si se elige introducir los alimentos en bolsas especiales para refrigerar, se debe retirar todo al aire antes de cerrarlas. También es recomendable guardar porciones de tamaño pequeño, y proceder a etiquetar con el nombre y la fecha de congelación cada bolsa.

  • No se debe usar el congelador a su máxima capacidad, sino que se deben ordenar los alimentos de forma que se deje espacio entre ellos y circule el aire.

  • En la web contigosalud nos aconsejan que para congelar alimentos elaborados como estofados, sopas o lasañas se deben refrigerar previamente durante 30 minutos, y envolverlos con papel o film adecuado, o bien usar bolsas para congelar y evitar de este modo que absorban olores una vez se encuentren dentro de la nevera.

  • Hay determinados productos que por sus características nunca deben ser sometidos a un proceso de congelación. Es el caso de los lácteos, las salsas que lleven harina o almidón en su composición y las frutas y verduras con un alto contenido en agua.

En el caso de los establecimientos hosteleros, congelar alimentos frescos o ya elaborados es mucho más fácil ya que pueden contar con los abatidores rápidos de temperatura. Gracias a ellos se somete el producto a un proceso rápido de congelación lo cual permite garantizar todas las cualidades organolépticas de los mismos y ofrecer al cliente final un plato con el mismo sabor, color, textura y olor que antes de su refrigeración.

 

Post relacionados:

New Call-to-action

Volver a la home