Comidas que se pueden congelar respetando la calidad del producto

Por La Menorquina on 28 de diciembre, 2015

comidas que se pueden congelar

La congelación de alimentos es uno de los métodos más habituales para el almacenaje y conservación que usan los establecimientos de restauración. En la actualidad existen abatidores de temperatura que nos ayudan  a acelerar y agilizar el proceso de enfriamiento y congelación de los alimentos, ya sean crudos o cocinados, manteniendo así en un mayor porcentaje todas sus cualidades organolépticas. Por otro lado, nos ayuda a reducir tiempos y, en consecuencia, evita el colapso de las pre-elaboraciones.

Para conseguir que los platos cocinados parezcan recién hechos tras haber estado congelados, no solo hay que aplicar buenas prácticas de congelación y descongelación, también es necesario tener en cuenta otros factores como de qué ingredientes están compuestos estos platos y cómo los hemos elaborado. 

A continuación te dejamos algunos consejos que te ayudarán a saber cómo congelar tus alimentos. 

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Consejos para una congelación óptima

Por lo general, los alimentos que se congelen con más rapidez, después de ser elaborados, conservarán su sabor y frescura en mayor medida que no aquellos que tarden más en introducirse en el congelador. 

Es importante evitar llenar el congelador, además, tampoco se deben introducir grandes cantidades de producto de una sola vez, hay que dejar espacio para que el aire del interior circule. 

Nunca introduzcamos comida caliente en el congelador. Tenemos que esperar a que se enfríe por completo, por este motivo sería ideal el uso de un abatidor de temperatura.

Si tu establecimiento no dispone de un abatidor, lo ideal sería dejar atemperar el producto cocinado en un recipiente, bien protegido, procurando que la circulación de aire sea igual tanto en la base como en la parte superior, poniendo un soporte o zanco para evitar que la base del recipiente no esté en contacto con otros elementos. El siguiente paso sería introducirlo en el refrigerador y, finalmente, en el congelador. 

Tengamos cuidado con las especias. Un producto congelado que lleve un condimento podría cambiar de sabor y color cuando lo saquemos del congelador. Por ese motivo es recomendable añadir las especias después de que la comida se haya descongelado y justo en el momento de la regeneración del producto. 

No todos los alimentos aguantan largos períodos de tiempo congelados. Por eso hay que saber qué tipo de alimentos se tienen que consumir con anterioridad para mantener el sabor y la textura. Según la Universidad del Estado de Colorado, las cocinadas al horno, por ejemplo, duran unos tres meses y, por lo general, los platos cocinados pueden conservarse un mínimo de tres meses. 

Otro de los procesos más utilizados para conservar los productos es la técnica al vacío. Permite conservar el alimento en ausencia de aire en unas bolsas termo selladas especiales para ese fin. Además, permite envasar y conservar tanto productos cocinados, crudos, o inclusive cocinar al vacío durante un tiempo determinado con bajas temperaturas, consiguiendo alargar la vida de nuestros alimentos, prolongar las cualidades organolépticas del producto, evitar contaminaciones cruzadas, además de facilitar el control de almacenaje y la rotación optima de los alimentos o elaboraciones. Se trata de una herramienta muy útil para el ahorro de tiempo y coste, pero teniendo en cuenta que hay que conocer todos los riesgos que puede producir este sistema para poder garantizar la seguridad de los alimentos que después consumiremos.

¿Qué comidas se pueden congelar?

Si queremos una orientación básica para saber qué comidas se pueden congelar respetando la calidad del producto, el siguiente listado puede ayudarnos:

  • El pan: Lo ideal es congelarlo cuando el pan está aún caliente o lo más tierno posible. De este modo, cuando lo descongelemos conseguiremos un pan como recién hecho. Lograremos los mejores resultados envolviéndolo en una bolsa de plástico. 
  • Comidas con carne o pescado: Las carnes y los pescados pueden congelarse tanto crudos como cocinados. Tengamos en cuenta que la grasa de la carne tolera mal la congelación y disminuye la calidad del producto. Todos los alimentos deben estar protegidos con un material apto para congeladores, de esta manera garantizaremos la seguridad y la calidad del producto. 
  • Las frutas: Congelar las frutas es una buena manera si posteriormente se quieren preparar pasteles, batidos, helados u otro tipo de postre. Hay que conocer qué tipo de fruta se va a congelar, por ejemplo, algunas de ellas se tendrán que someter a cocción para evitar la oxidación como es el caso de las manzanas u otras deberán reducirse a puré, como los plátanos, para que no se pongan negros. Las frutas que mejor aguantan la congelación son las de pequeño tamaño: fresas, arándanos, moras, frambuesas. Los cítricos se deben pelar y separar en gajos. Para congelar albaricoques, ciruelas o melocotones se deben recubrir de azúcar o se deben meter en un recipiente rígido y cubiertos con almíbar y unas gotas de limón.

 

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