Clientes satisfechos, clientes rentables

Por La Menorquina on 5 de octubre, 2015

clientes rentables

La satisfacción de la clientela es, qué duda cabe, un aspecto clave a tener en cuenta a la hora de gestionar un restaurante desde sus mismos inicios. De hecho, satisfacer al cliente debería vertebrar la misma estrategia de negocio pues, junto con los recursos humanos, los clientes son el activo más importante de la empresa.

Los restaurantes que atraen clientela y llegan a fidelizarla reúnen una serie de requisitos que consiguen satisfacer al cliente y que, en definitiva, obedecen a un trabajo bien hecho, con profesionalidad y orientado a la captación, lo que puede suponer unos costes que, con el tiempo, se traducen en beneficios. 

La satisfacción del cliente, sinónimo de rentabilidad

Dando prioridad a la satisfacción del cliente, idealmente mediante una estrategia implementada en el marco del plan de negocio del restaurante, estamos invirtiendo en una mejora del negocio que se traducirá en una mayor rentabilidad. No en vano, el cliente satisfecho es la demostración de que estamos dando un buen servicio.

Son muchas las razones que nos permiten entender por qué satisfacción del cliente y rentabilidad van unidos:

  • La fidelización empieza por la satifacción del cliente: La decisión de volver al restaurante es tan subjetiva como la percepción de la satisfacción, pero de lo que no cabe duda es de que un cliente satisfecho es el punto de partida para el logro de la fidelización.
  • Cuando el servicio se considera satisfactorio también se consigue un incremento de las ventas, con el consiguiente aumento del ticket medio.
  • La satisfacción del cliente implica un conocimiento del target que será de gran utilidad a la hora de ir perfeccionando nuestra estrategia de negocio. Se trata, en suma, de lograr una adaptación a los gustos de la clientela cada vez mayor con el fin de hacer de ella la clave del crecimiento. 
  • Analizar la satisfacción del cliente mediante el uso de encuestas será de gran ayuda para buscar nuevas fórmulas que nos ayuden a encontrar un mayor equlibrio entre gastos y buen servicio. De este modo, maximizar la eficiencia también se traducirá en una mayor rentabilidad.
  • Un cliente satisfecho se convierte en embajador de nuestro restaurante. Ello a supone recibir clientes potenciales predispuestos a estarlo. De acabar estándolo, también jugarán este mismo papel de publicitación entre amigos, conocidos y redes sociales.

El cliente satisfecho, la mejor publicidad

En efecto, los clientes satisfechos son la finalidad de los negocios que, como el restaurante, encuentran en los clientes o usuarios su principal e incluso única fuente de ingresos. De esta forma, puede afirmarse que el objetivo de un restaurante es conseguir y mantener clientes satisfechos y, a ser posible, buscar el modo de que estén cada vez más satisfechos.

¿Pero, cómo lograr la satisfacción del cliente? Además de un trabajo profesional, como hemos apuntado, la captación y fidelización de la clientela se consigue resultando atractivos. En un sector tan competitivo como el de la restauración, el éxito tiene mucho que ver con la diferenciación.

La diferenciación, afortunadamente, admite muchas posibilidades. Lo importante es conseguirla, ya provenga de un concepto de restaurante original como de un plato que resulte llamativo, de una carta de vinos y de postres cuidadas o de algún servicio adicional que nos haga ganar puntos. Habremos dado en el clavo si logramos distinguirnos de la competencia, siempre con el objetivo de satisfacer al cliente con nuestro valor añadido. El siguiente paso será fidelizarlo para lograr esa rentabilidad hará crecer el negocio.

En definitiva, la razón por la que los clientes son la mejor publicidad para un restaurante es precisamente ese grado de satisfacción alcanzado cuando se ofrece un buen servicio. Un cliente satisfecho está a un paso de convertirse en un cliente fiel, lo que significa que repetirán. Se convertirán en clientes habituales y, con seguridad, no dudarán en recomendarnos.

Así las cosas, por lo tanto, un restaurante será rentable desde el mismo momento en el que tenga clientes satisfechos, pues eso significa que tenemos un buen servicio y una buena comida, dos elementos clave para mantener el negocio y crecer.

Pequeños detalles que hacen la diferencia

También podemos aumentar esa satisfacción mediante atenciones especiales, como ofrecer a los clientes regalos en forma de merchandising que le resulte práctica en el día a día o, por ejemplo, premiar a los clientes regulares con una copa para los adultos o con postre helado para los niños, pongamos por caso.

Son detalles que no suponen un gran gasto, pero que nos ayudan en nuestro objetivo de satisfacer a la clientela de un modo inesperado, de animarles a volver y tambien a recomendarnos. Primero, por nuestra profesionalidad, pero también por una atención al cliente hecha de esas pequeñas cosas que superan sus expectativas y, finalmente, hacen una diferencia.

 

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