Cartas personalizadas: te enseñamos cómo hacerlas

Por La Menorquina on 18 de marzo, 2017

Una carta de restaurante es el ADN de todo negocio dedicado al sector de la restauración, es el mapa que va a guiar al cliente por las distintas opciones de platos y bebidas. Una buena carta es, hoy en día, totalmente indispensable para alcanzar objetivos básicos como: conseguir prestigio e imagen, atraer al máximo de clientes y conseguir que repitan el mayor número de veces posibles y, en definitiva, lograr un negocio próspero y rentable.

cartas personalizadas

La competencia es cada vez mayor, sobre todo porque Internet y las redes sociales hacen que las cartas de los restaurantes circulen con rapidez y sean accesibles para todos. Ya no hace falta pasar por el interior o la puerta de un restaurante para ver su carta. Basta un simple búsqueda en Internet y, en unos segundos, ya podemos acceder a la información de cualquier restaurante y, la mayoría de veces, a su carta. Ahora podemos estudiarla y analizarla tranquilamente desde casa.

Es importante personalizar una carta para poder diferenciarse de una oferta enorme que, muchas veces, es muy parecida. Y la diferenciación debe darse en dos ámbitos: los productos ofrecidos y la forma de expresarlos formalmente en la carta.

 

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¿Cómo hacer cartas personalizadas?

Para personalizar las cartas es necesario aportarles un toque diferente tanto en los contenidos (oferta de comidas y bebidas) como en la forma (cómo se presenta formalmente en la carta). A continuación te enseñamos algunos consejos. 

  • Si utilizas plantillas prediseñadas, dale tu toque personal. Existen muchos programas, como canva, donde se pueden descargar plantillas para elaborar cartas de forma rápida y sencilla. Ya que la mayoría de veces estas plantillas ofrecen opciones de personalización, como subir las fotos que queramos, nuestro primer consejo es que no te limites a bajar las plantillas sin más, sino darles un toque único, que te diferencie a nivel de imágenes y recursos gráficos.
  • No utilices los formatos de siempre. Atrévete a cambiar las medidas y formatos más o menos estándar, puesto que ya están demasiado vistos en las cartas. Una buena idea puede ser una carta que simule un libro antiguo o una tablet, si queremos darle un toque moderno. Hay incluso quien se ha atrevido con una carta comestible.
  • Refuerza la imagen corporativa. La carta es un elemento ideal para reforzar el logo o los colores característicos de su local. Recuerda que la carta debe estar en línea con todos los aspectos de tu restaurante, incluido las cuestiones formales y de diseño.
  • Considera la carta un extensión del diseño y ambientación de tu restaurante. Por ejemplo, si tu restaurante es minimalista, el diseño de tu carta debe seguir esa línea. En este contexto, no tiene demasiado sentido una carta de corte clásico.
  • Personaliza tu oferta. Y con esto no queremos decir que, necesariamente, tu restaurante tenga que tener un estilo de cocina innovadora y rompedora. Puede que tus platos sean clásicos, pero no está de más ponerle unos nombres originales o hacer rotaciones para no cansar a los clientes. 

La clave para triunfar con una carta es, además de personalizarla, entenderla en un sentido amplio, como el principal canal de comunicación con nuestros clientes (posibles y reales) y no solo como una lista de platos y bebidas.

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