Cartas de restaurantes: cómo evitar los errores más comunes

Por La Menorquina on 15 de septiembre, 2016

La carta de un restaurante es, probablemente, el elemento de marketing más básico que resulta exitoso y rentable. Pese a ello, todavía es habitual cometer errores que impiden sacarle el máximo potencial. Desde fallos de diseño o contenido, pasando por una rotación insuficiente o una política de precios mal planteada. Las posibilidades de equivocarse en un carta son muchas y de diversos tipos

cartas de restaurantes

 

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Los 8 errores imperdonables de las cartas de restaurantes

 

1) Elegir un diseño inapropiado

La carta debe estar en consonancia con la decoración y categoría del local, así como mantener una imagen corporativa que incluya la utilización de un mismo logo o unos colores representativos. Si gestionamos un local de lujo, con una decoración muy cuidada y sofisticada, sería un error imperdonable tener una carta descuidada, con un diseño vulgar.

Y al revés ocurre exactamente lo mismo. No tiene demasiado sentido tener una carta muy sofisticada en un restaurante popular y familiar.

Por otro lado, es necesario entender el diseño de la carta de un modo integral. En esta cuestión todo es importante: desde el formato a los colores y, por supuesto, también las imágenes, la tipografía y la disposición de los platos e información adicional.

2) Disposición de la oferta que no ayude a la rentabilidad

Es importante colocar los platos más rentables (que no tienen por qué ser necesariamente los más caros) de manera que impacten en el cliente. Además de la regla de oro: colocar los platos que más nos interesen en la parte superior derecha y en la página impar en el caso de las cartas dobles (está demostrado que son los primeros lugares donde dirige la mirada un cliente). Hay otros tipos de trucos para seducir al cliente hacia un plato, por ejemplo, se pueden resaltar con una tipografía más llamativa o una foto más grande.   

Una mala costumbre es ordenar los precios de mayor a menor o viceversa. Esta costumbre resta seriedad a la carta y no ayuda para nada a que la elección del cliente acabe siendo la más rentable para nosotros.

3) Déficit de información

Existe una tendencia a ahorrarnos las explicaciones de los platos en la carta. Esto es un gran error, una descripción de 3 ó 4 líneas de un plato, donde consten sus ingredientes principales y una síntesis de su forma de preparación, es la mejor forma de revalorizar el plato. Añade categoría y, algo muy importante, diferenciación sobre otros platos similares preparados en otros locales.

4) Cartas mal organizadas

Hay que guiar al cliente en su elección, a ser posible en la línea que nos resulte más rentable. Para ello, los platos deben estar bien clasificados y agrupados siguiendo un orden lógico: entrantes, arroces, verduras, carnes, pescados, postres. También es una buena idea facilitar la elección del cliente con un menú degustación. 

5) Falta de personalización

Los clientes cada vez son más exigentes en su visita a un restaurante, demandando experiencias únicas, diferentes a lo que le puedan ofrecer en otro local. Hoy en día encontramos muchas cartas que llaman a los platos exactamente de la misma manera. Nuestra recomendación es inventar nombres o, al menos, personalizarlos con alguna referencia local.

6) Poca (o nula) originalidad

En línea con el punto anterior, nuestra clientela se sentiría mucho más satisfecha si se encuentra con una carta que logre sorprenderle: por la forma, por el tamaño, por los colores... cualquier detalle puede valer (siempre que sea de buen gusto y estéticamente notable).

7) Demasiado monótona

En gran medida, la rentabilidad de un negocio depende de la fidelización de los clientes. Y es obvio de que si, día tras día, les ofrecemos lo mismo se acabarán cansando y se decidan visitar a la competencia para probar cosas nuevas. Es fundamental ir cambiando los platos, tanto principales como postres, atendiendo a factores como rotación según la temporada e ir incluyendo, cada cierto tiempo, platos diferentes y, siempre en la medida justa, con un toque de exotismo.

8)  Olvidarse de los celíacos o personas con otras alergias alimentarias

Desafortunadamente, cada vez son más las personas celíacas (con alergia al trigo, avena, cebada y centeno) o con otras alergias o intolerancias alimentarias, como a la lactosa. Esto significa que si no incluimos en la carta platos aptos para ello, estamos perdiendo a muchos clientes potenciales y a sus familiares. Además, incluir este tipo de platos ayuda a mejorar la imagen de nuestro restaurante, ya que nos posicionan como un negocio que se preocupa por un target muy amplío. 

Hasta aquí nuestro repaso de los posibles errores en una carta con objeto de que no los cometas en tu local de hostelería.

 

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