Aprende a eleborar platos divertidos para niños

Por La Menorquina on 1 de octubre, 2016

Los niños y niñas son, en muchas ocasiones, los grandes olvidados en las cartas de los restaurantes. Esto puede suponer un grave error, puesto que la ausencia de platos atractivos para ellos puede ayudar a que sus padres no se acerquen a nuestro bar o restaurante o, de hacerlo, no repitan ni nos recomiende porque la experiencia en familia no haya sido plenamente satisfactoria para todos sus miembros.

platos divertidos para niños

 

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¿Es necesaria una carta específica para niños?

Si nuestro local de hostelería está enfocado a todos los públicos o es de estilo familiar es muy aconsejable. No hace falta que se trate de una carta independiente, como la de postres o la de vinos, pero sí que deberíamos reservar una parte bien diferenciada de la misma para platos especialmente concebidos para los niños o menú infantil. De esta forma, nos ganaremos la simpatía de pequeños y mayores, puesto que verán que nos preocupamos por sus necesidades de todos ellos, ayudándoles a escoger los platos más adecuados para cada miembro de la familia, sin que nadie se sienta relegado u olvidado.

 

¿Qué les gusta a los más pequeños?

Especialmente cuando salen fuera a comer con sus padres, familiares o amigos, a los niños les gustan los platos sencillos y con sus ingredientes preferidos, como por ejemplo: pastas, pizzas, hamburguesas, filetes empanados o salchichas acompañados de patatas fritas, que a la inmensa mayoría les encantan.

En cuanto a los postres, es fácil hacer felices a los más pequeños con el típico flan, natillas (si es con galletas mucho mejor) y, no nos olvidemos, de las apetecibles bolas de helado sabores clásicos como la fresa, chocolate o vainilla y sabores más atractivos como el de nube o caramelo. 

 

La importancia de la presentación

Los platos sencillos para niños los sirven en muchos bares, cafeterías y restaurantes. Por este motivo, si lo que pretendemos es diferenciarnos de la competencia y atraer a los más pequeños a nuestro local, un magnífico método es cuidar al máximo la presentación, dándole un toque original, desenfadado y divertido.

Estas son algunas ideas en esta línea extraídas de la web especializada en salud y nutrición de los menores ser padres:

  • Canelones con forma de velas. Con unos canalones es posible elaborar un plato igual de nutritivo, pero mucho más divertido y original si los colocamos verticalmente y les damos forma de velas. 
  • Huevos cocidos con formas originales. Los huevos cocidos no son un plato, en principio, demasiado atractivo para los niños. Pero si les damos forma de pequeñas setas y los adornamos con mayonesa, tomate y lechuga, de manera que parezcan las típicas casitas en el bosque para enanitos, la cosa cambia... ¡y mucho!
  • Mariposa de carne en rollo. La clave de este plato, que admite mil y una combinaciones, es utilizar sus ingredientes favoritos y, en vez de presentarlos de forma estándar, atreverse con formas distintas. Por ejemplo, con filetes de carne y puré o patatas fritas no es muy difícil crear la forma de una mariposa.
  • Castillo de salchichas y puré. Ponemos el puré en medio y alrededor las salchichas, en forma vertical, representando el cuerpo de un castillo y los torreones, respectivamente. Luego, con trozos de pan o zanahorias podemos simular palos altos o banderas.
  • Barco de vela. Es muy fácil, cogemos un panecillo abierto y encima le colocamos los ingredientes que queramos: jamón, atún y hasta ensalada. La parte original se encuentra en colocar una vela elaborada por nosotros mismos con un bastoncito de pan y papel comestible, por ejemplo.

4 sencillos trucos para hacer más apetecible un plato

Sin llegar a los niveles de originalidad expuestos en el punto anterior, basta con seguir las siguientes recomendaciones para convertir un plato aburrido en mucho más atrayente para los niños (y para muchos mayores):

  1. Dar colorido al plato. Para ello es cuestión de combinar con habilidad tres o cuatro ingredientes que produzcan contraste. Con las salsas es muy fácil elaborar rayas u otras formas básicas de distintos colores.
  2. Combinar ingredientes en la cantidad justa. Diversos experimentos han servido para demostrar que a los niños les gusta ver varios ingredientes en un plato, pero en su justa medida. Lo recomendable es entre 3 y 6. Si ponemos más, corremos el riesgo de saturarlos.
  3. Platos no demasiado llenos. Los niños muestran una mejor predisposición a comer platos con espacios vacíos, es decir, que no se encuentren a rebosar de comida.
  4. Figuras geométricas. Un cuadrado en el centro del plato hecho con ketchup puede ser suficiente para estimular su desbordante imaginación y que lo encuentren mucho más estimulante.

 

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